Martha y Maria
Una Vida sin misión es vacía. Los creyentes y de manera más apasionada, tenemos la misión de ser testimonio del Evangelio de nuestra vida,
Un activismo no centrado siempre se queja de la hermana, Martha y Maria, Tomar conciencia de que "amando es como se es amada", la llamada a la gratuidad en nuestra donación, cada una responde personalmente del nivel de respuesta al Señor. Las hermanas se preocupaban de la felicidad y de la fidelidad de cada una donde se animan, se alegran y se marcan un horizonte de sentido pero Dios nos deja la libertad de acoger o no.
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