domingo, 3 de julio de 2016

Martha y Maria (Lc 10,38-48)



Martha y Maria



Una Vida sin misión es vacía. Los creyentes y de manera más apasionada, tenemos la misión de ser testimonio del Evangelio de nuestra vida,

Un activismo no centrado siempre se queja de la hermana, Martha y Maria, Tomar conciencia de que "amando es como se es amada", la llamada  a la gratuidad en  nuestra donación, cada una responde personalmente del nivel de respuesta al Señor. Las hermanas se preocupaban de la felicidad y de la fidelidad de cada una donde se animan, se alegran y se marcan un horizonte de sentido pero Dios nos deja la libertad de acoger o no.
Podemos mirar a Jesús, como vive la misión. para Él es una mirada de situarse en la vida, de ser. No es lo que hacemos sino  el cómo y desde dónde lo hacemos y para quien,"












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